Técnica


Como fotógrafos ya seamos aficionados o profesionales siempre nos gusta enseñar a la gente nuestras mejores imágenes, por qué después de todo, ¿para que hacemos las fotos sino? Y desde la introducción por parte de Apple del iPads se ha convertido en un dispositivo bastante versátil para realizar dicha tarea. En un dispositivo de tamaño reducido y con una gran pantalla podemos ir mostrando nuestras fotos a amigos o clientes de forma sencilla y rápida. Ahora bien, ¿Cuál es la mejor forma de exportar nuestras fotos de Lightroom de forma óptima en cuanto a calidad y lo más automáticamente posible?

Abriéndose

Abriéndose… [Cámara: Canon 5D Mark II. Lente: Tamron 90mm f2.8 macro. Exposición: ISO800, f7,1 y 1/160 seg. Toma sacada con trípode, disparador remoto, y espejo levantado.]. © David García Pérez 2012.

Nuestra primera parada es en Lightroom, en el modulo de “Librería”, en la barra de herramientas vertical de la izquierda, abajo de todo, tenemos unas utilidades conocidas como “Servicios de Publicación.”

Servicios de publicación de Lightroom

Si pulsamos sobre el botón “+” podemos añadir un nuevo servicio de publicación, en este caso será del tipo “Disco Duro” y lo configuramos de la siguiente forma:

Configurando un servicio de publicación en Lightroom
  • Descripción – Simplemente ponemos un nombre para poder identificarlo, en mi caso es simple y llanamente iPad.
  • Ubicación de exportación – En este caso simplemente estoy eligiendo una carpeta en el escritorio de mi ordenador.
  • Nombre de archivos – Lo dejo tal cual está, aunque podéis renombrarlos como deseéis, no es que sea muy relevante.
  • Vídeo – Selecciono no incluir ningún vídeo en esta exportación, principalmente por qué no suelo almacenar vídeos en Lightroom.
  • Ajustes de archivo – Aquí empezamos con lo interesante. De entrada obviamente el Formato de Imagen es JPEG, el Espacio de color tiene que ser sRGB, cualquier otro espacio de color hará que los colores representados en el iPad puedan ser muy distintos de los que vemos en Lightroom. La Calidad personalmente lo dejo en 80, me está dando bastantes buenos resultados sin crear un tamaño de fichero excesivo.
  • Cambiar tamaño de imagen – Siguiente parámetro interesante para configurar, y este dependerá de si tenemos un iPad original, un iPad 2, o un iPad de tercera generación. Para los dos primeros, como es mi caso particular, suelo reescalar las imágenes para que el borde corto sea de un tamaño de 1536 píxeles. Esto es el doble de resolución que tiene el borde corto de la pantalla de esos iPads, de esta forma, siempre podremos hacer un poco de zoom en la imagen cuando la mostramos, pero tampoco tendremos un fichero de tamaño increíblemente excesivo. Para los iPads de tercera generación, dado que han duplicado la resolución de la pantalla con respecto a modelos anteriores, pues ponemos el borde corto a 3072 píxeles. La Resolución la ignoramos, el tamaño que pongamos ahí no afectará para nada al resultado.
  • Enfoque de salida – En este caso seleccionamos un enfoque para Pantalla, y le ponemos como Cantidad alto, de esta forma los detalles de nuestras imágenes tendrán un aspecto magnífico en nuestros tabletas.
  • Metadatos – Esto a gusto del consumidor, en mi caso, por ningún motivo particular, simplemente exporto el copyright y mi información de contacto en la foto.
  • Marcas de agua – Yo particularmente no suelo poner ninguna.

Ya tenemos listo nuestro nuevo módulo de exportación de fotos, ahora solamente nos queda arrastrar las fotos que queramos publicar al mismo:

Añadiendo fotos al nuevo servicio de publicación

Una vez ahí, simplemente pulsamos el botón publicar y Lightroom automáticamente comenzará a exportar las imágenes a la carpeta que configuramos anterioremente.

Fotos listas para ser publicadas del Lightroom al iPad

Según vamos “publicando” fotos a dicha carpeta vemos que Lightroom las empieza a separar en publicadas y no publicadas, de esta forma sabemos perfectamente lo que no está publicado y lo que sí, al mismo tiempo que Lightroom evitará que exportemos duplicados. Si queremos eliminar una foto de las publicadas, la arrastramos de vuelta a las no publicadas.

Parte de las fotos ya exportadas al disco duro

Y listo, ya tenemos nuestras fotos preparadas en perfecta forma para ser visualizadas en el iPad en una carpeta en nuestro disco duro:

Ficheros exportados en la carpeta que habíamos seleccionado en el servicio de publciaciones

Ahora mismo hemos terminado con Lightroom y llega el momento de irnos a iTunes. Aquí simplemente seleccionamos en las opciones de exportación de fotos la carpeta que acabamos de crear.

Seleccionando en iTunes la carpeta para que exporte las imágenes del Lightroom

Listo, ahora ya podemos ver en la aplicación de fotos de nuestro iPad las fotos que acabamos de transferir. Si cambiamos cualquier cosa en Lightroom en el modo de publicaciones dichos cambios serán automáticamente reflejados en el iPad cada vez que lo sincronicemos con iTunes.

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¿DNG o RAW propietario?

por davidgp en mayo 14, 2012


Uno de los grandes quebraderos de cabeza de fabricantes de programas como Adobe Lightroom, Apple Aperture, ó Capture One es la gran diversidad de formatos de archivo RAW propietarios que existen. En la última versión de Lightroom, Adobe da soporte a casi 300 formatos de fichero distintos, básicamente, a casi 300 modelos de cámaras digitales distintas.

Últimos colores del día

Últimos colores del día [Cámara: Canon 5D Mark II. Lente: Canon 70-200f4 IS USM. Filtro: Polarizador Helipoan. Exposición: ISO100, f13 y 1/60 seg. Toma sacada con trípode, disparador remoto, y espejo levantado.]. © David García Pérez 2012.

Todo esto no representaría más que una anécdota si no fuese por que dichos formatos son propietarios y su especificación no es pública. ¿Qué significa esto? Pues que cuando sale una nueva cámara al mercado, tanto Adobe como Apple como Phase One, entre otros, tienen que coger la cámara y hacer ingeniería inversa para averiguar como abrir dicho fichero, pudiendo así acceder a la información de la imagen. Es únicamente por este motivo cuando una cámara nueva sale al mercado tarda un tiempo en ser soportada por los programas más comunes, salvo contadas excepciones que hablaré más adelante. Ciertamente el fichero RAW se puede editar con el software nativo que viene con la cámara, si no fuese por que dicho software siempre suele ser horrible y no merece casi nunca la pena instalarlo.

¿Cuál es el principal problema de todo esto? Pues que siempre se corre el riesgo que el fabricante deje de dar soporte a este formato propietario en el futuro. Un claro ejemplo de esto es la conocida compañía americana Kodak. Este fue uno de los fabricantes pioneros en cámaras réflex digitales, y después de no tener mucho éxito en el mercado decidió dejar de dar soporte a las mismas. ¿El resultado? Que ya no había posibilidad de descargarse programas para seguir abriendo tus ficheros de imágenes en el ordenador. Era como si viniese un fuego y destrozase todos tus negativos. La situación no es tan alarmante por que fabricantes como Adobe, Apple, etc… siguen dando soporte a dichas cámaras a través de su software. Pero por muy grande que sea la compañía siempre puede desaparecer o dejar de crear el programa, con lo que ahí se nos van nuestras queridas fotos.

Adobe intentó poner una solución a este problema y creó un formato RAW abierto conocido como DNG (Digital Negative/Negativo Digital). Algunos fabricantes como Leica lo usan en sus cámaras, otros, pues hacen oídos sordos. Al ser un formato abierto cualquiera puede usarlo, todos los reveladores RAW del mercado lo soportan, y cuando, por ejemplo, Leica saca una cámara nueva al mercado, podemos abrir sus ficheros en nuestro programa favorito desde el primer día. En caso de que Adobe desaparezca, no pasa nada, el formato sigue ahí y cualquiera puede hacer un programa compatible con el mismo, sin necesidad de hacer ingeniería inversa.

La mayor parte de los programas nos permiten hacer una conversión del formato RAW propietario a DNG, sin ninguna perdida de calidad por realizar dicha transformación. No es una práctica desaconsejable salvo por un pequeño problema, que particularmente me afecta a mí. Para realizar mis copias de seguridad uso un programa conocido como Time Machine. Este programa, como otros, lo que hace es actualizar la copia de un fichero solamente si lo hemos modificado, mientras que al mismo tiempo guarda las versiones anteriores del mismo si queremos volver a ellas. Cuando modificamos un fichero RAW propietario, Lightroom -el programa que yo uso- crea un fichero xmp de texto con las modificaciones que yo aplico en el revelado, en ningún momento se modifica el fichero original. Este fichero ocupa mucho menos que 1 MB, con lo cual cualquier modificación que hagamos en el mismo no ocupará mucho espacio en nuestro disco dura de backup. Sin embargo, en el caso de ficheros DNG, los reveladores RAW suelen guardar dichos cambios en el propio archivo, con lo cual, imaginaos que estamos trabajando con un fichero que ocupa unos 20MB, hacemos unos pequeños cambios, ya tenemos en nuestro disco de backup dos ficheros de 20MB, hacemos más cambios otro día, ya ocupamos 60MB… y ahora para todas las imágenes que tenemos.

DNG sin embargo, si que se antoja como un formato muy apto para archivado de fotos, una vez estamos seguros que hemos terminado de trabajar con ellas, las convertimos a DNG y así nos aseguramos que pase lo que pase en el futuro siempre podremos seguir accediendo a ellas.

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En su momento escribí este artículo sobre como crear un paspartú para nuestras fotos, con el objetivo de después enmarcarlas. Era un artículo que escribí de mis primeras experiencias y errores sobre el tema. Pero con el paso del tiempo he refinado mi técnica y ahora mi vida es más fácil gracias a unas pinzas.

El problema consistía básicamente en alinear la imagen sobre la lámina trasera para que quede bien una vez pegamos la ventana superior, sin que nos queden los bordes de la ventana y imagen mal alineados. Para ello, en el artículo original pintaba con lápiz el papel sobre la lámina de forma centrada, esperando que no existiesen errores de milímetros en ninguno de los pasos. Iluso de mí…

Al final he optado por una técnica mucha más sencilla y rápida que me da mejores resultados. consiste en alinear las lámina de atrás y la de la ventana, agarrarlas con una pinzas (usando unos retales de lámina para que no queden marcas).

Pinzas para sujetar las dos láminas mientras alineamos la fotografía impresa

Pinzas para sujetar las dos láminas mientras alineamos la fotografía impresa.

De esta forma nos queda suficiente holgura para meter la foto entre las dos láminas, y poco a poco alinearla hasta que nos quede perfecta en la ventana.

Fotografía alineada, ahora solamente falta pegarla a la lámina de atrás

Fotografía alineada, ahora solamente falta pegarla a la lámina de atrás.

De esta forma, una vez alineada la foto, simplemente volvemos fijar todo con un peso, para que no se nos mueva, quitamos las pinzas, la lámina de paspartú con la ventana hecha, y pegamos la foto como se indica en el artículo original.

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Lightroom 4 – Nuevo Panel Básico

por davidgp en abril 29, 2012


Sin lugar a dudas, la mayor novedad introducida con Adobe Lightroom 4 es el nuevo panel básico. Panel que despista a mucha gente acostumbrada a trabajar con anteriores versiones del programa dado que se ha cambiado de forma radical el funcionamento de muchos controles, eliminado algunos otros y añadidos nuevos. Personalmente, después de jugar un poco con ellos soy de los que opinan que el cambio es a mejor, con controles más intuitivos, aunque algo desconcertantes la primera vez que nos enfrentamos a ellos.

Anoche en Bardenas Reales

Anoche en Bardenas Reales. [Cámara: Canon 5D Mark II. Lente: Canon 50mm f1.8. Filtro: Polarizador B+W. Exposición: ISO100, f16 y 2,5 seg. Toma sacada con trípode, disparador remoto, y espejo levantado.]. © David García Pérez 2011.

De entrada vamos a obviar los dos primeros controles del menú básico que básicamente ajustan tanto temperatura de color de la imagen como la tinta de la misma, se comportan exactamente igual que en versiones anteriores del programa y no hay mucho más que decir aquí. Lo interesante empieza a partir del control de exposición hasta el control de claridad (de nuevo, centrándonos en exclusiva al panel básico).

Nuevos controles básicos de Adobe Lightroom 4

Sin lugar a dudas, lo que más llama la atención del nuevo Lightroom 4 son sus nuevos controles básicos.

Antes de empezar decir que estos controles actúan de forma paramétrica, con lo cual no es relevante el orden en que los usemos. De todas formas el orden en que se presentan es el orden en que los ingenieros de Adobe peinsan que es la forma óptima. Vayamos en detalle uno a uno de ellos.

Imagen tal y como ha salido de la cámara...

Imagen tal y como ha salido de la cámara, la cual voy a usar de ejemplo para explicar el ajuste tonal de los nuevos controles del panel básico de Adobe Lightroom 4.

  • Exposición - Este control será uno que despiste en gran medida a mucha gente. En anteriores versiones de Lightroom se empleaba principalmente para ajustar el punto blanco de la imagen. Esto ya no es así en la versión 4 del programa. El objetivo de este control ahora es ajustar los tonos medios de la imagen. Su funcionalidad es una combinación del anterior control de Exposición en Lightroom 3 y el ya inexistente control de Brillo.

    Zona que afecta el histograma si movemos el control de exposición
    Control de Exposción

    Cuando empezamos a mover el control de Exposición se puede observar como Lightroom destaca que la zona que afecta del histograma la de los tonos medios, como podéis observar en la captura previa.

    Cómo se puede ver en las imágenes anteriores, el control de exposición actúa moviendo los tonos medios del histograma, si movemos el indicador hacia valores positivos, aclaramos la imagen, empejunado todo el histograma a la derecha, si movemos el indicador a la izquierda, oscurecemos la imagen, moviendo el histograma hacia la izquerda. Este control es capaz de ajustar hasta 4 pasos de luz.

    Mientras ajustamos la imagen, si mantenemos pulsada la tecla “alt” ó “opción” podremos ver si estamos quemando alguna zona de la imagen (la imagen se convierte a negro en las zonas no quemadas y blanco para las zonas quemadas).

    Ajustada la exposición de la imagen

    He bajado el control de exposición a -0,40. El objetivo de este ajuste es oscurecer un poco la imagen, muy pálida en la captura original.

  • Contraste - En Lightroom 4 el ajuste de contraste cobra especial relevancia. En anteriores versiones muy poca gente usaba dicho control, pero con la introducción del Proceso 2012 cobra especial relevancia. Esta nueva versión de Lightroom importa las imágenes de una forma muy plana, con muy poco contraste, a diferencia de versiones anteriores. Una vez ajustado el control de exposición es conveniente ajustar el contraste de la imagen hasta conseguir un resultado que nos guste.

    En este caso, valores negativos del contraste lo disminuyen con respecto al valor inicial de la importación de la imagen, valores positivos lo incrementan.

    Imagen después de ajustar el contraste

    He incrementado el contraste a +21, personalmente creo que ayuda a destacar un pelín más tanto el cielo como montañas.

A continuación de los anteriores controles, llega un nuevo grupo de cuatro controles: Iluminaciones, Sombras, Blancos y Negros cuya misión será hacer un ajuste fino del ajuste inicial hecho con Exposición y Contraste.

  • Iluminaciones - Iluminaciones nos va a valer para ajustar las zonas más brillantes de la imagen o la zona alta del histograma. Este control internamente incorpora la funcionalidad del antiguo control de “Recuperación” de versiones anteriores, pero no lo debemos confundir con él. Es un control muy útil para recuperar esas texturas aparentemente perdidas en las zonas más claras de la imagen. Sobretodo si tendemos a derechear el histograma.

    Zona que afecta el control de iluminaciones al histograma
    Control de iluminaciones en Lightroom

    Como podéis observar, al seleccionar el control de Iluminaciones se ve que este afecta a la zona alta del histograma.

    Control de iluminaciones completamente a la derecha
    Resultado con el control de iluminaciones completamente a la derecha

    En este ejemplo he puesto el control de iluminaciones completamente a la derecha, a +100. Esto hace que la zona más clara de la imagen se aclare aun más, aplanándose un poco el cielo, también se nos aclaran los tonos medios dado que son empujados a la derecha al mover el control de iluminación.

    Histograma con el control de iluminaciones completamente a la izquierda
    Imagen con el control de iluminaciones completamente a la izquierda

    En este ejemplo he puesto el control de iluminaciones completamente a la izquierda, a .100. Esto hace que la zona más clara de la imagen comience a oscurecerse, al mismo tiempo, este control está recuperando bastante la textura en esos tonos claros, dando más realce a las nubes.

    Imagen después de haber ajustado el parámetro de Iluminaciones

    Al final, intentando reforzar ese cielo de la foto, bajé las iluminaciones hasta -23, oscureciendo y dando más contraste al mismo.

    De nuevo, al igual que control de “Exposción” observamos que valores negativos mueven la zona del histograma que afecta hacia la izquierda, valores positivos hacia la derecha. De forma similar, si pulsamos la telca “alt” ó “opción” mientras ajustamos el control, podremos ver si la acción de este control recupera o quema alguna zona de la imagen, mostrando de color negro las zonas no quemadas y de color blanco las quemadas.

  • Sombras - Este nuevo control nos ayudará ajustar las zonas oscuras de la imagen o la parte izquierda del histograma. Para la gente que venga de versiones anteriores, comentar que este control contiene en su interior la lógica del antiguo control de “Luz de Relleno” pero de forma mejorada, sin esa tendencia a producir halos de la versión anterior.

    Histograma actuando sobre la zona de sombras
    Control de sombras de Lightroom 4

    Como se puede observar en la captura el control de sombras afecta a los tonos oscuros de la imagen ó histograma.

    Forma final del histograma después de mover el control de sombras completamente a la derecha
    Imagen con el control de sombras completamente a la derecha

    En este ejemplo he movido el control de sombras completamente a la derecha, como podéis observar, todos los tonos oscuros se aclaran en gran medida.

    Histograma después de mover el control de sombras completamente a la izquierda
    Imagen después de omver el control de sombras completamente a la izquierda

    En este ejemplo he movido el control de sombras completamente a la izquierda, en este caso las zonas ya oscuras de las imágenes se hacen más oscuras, arrastrando un poco los tonos intermedios, haciéndolos menos claros.

    Ajuste final del control de sombras

    En mi ajuste final de este control el resultado ha quedado en +15, la idea principal es aclarar un poco las montañas para que no pierdan relevancia con respecto al cielo. Tal vez ahora mismo parezcan muy claras, pero este es el resultado final después de haber jugado un rato con otros parámetros como “Negros” que veremos más adelante en el artículo.

    De forma parecida a lo que pasaba con los controles anteriores, si mantenos pulsada la tecla “alt” ó “opción” mientrsa ajustamos este ajuste veremos de color blanco los pixeles de la imagen que no son negro puro y de color negro los pixeles de la imagen que hemos convertido completamente en negro.

  • Blancos - El control de blancos nos va a permitir ajustar con más precesión el punto blanco de la imagen. Como se puede observar en las capturas de pantalla que se muestran a continuación,

    Zona del histograma que afecta el control de blancos

    El control de blancos afecta a la zona alta del histograma, y nos va a valer para ajustar el punto de corte blanco de nuestras imágenes.

    Histograma después de ajustar el control de blancos al máximo a la derecha
    Imagen después de ajustar el control de blancos completamente a la derecha

    En este ejemplo he subido el control de blancos a +100, esto ha provocado que el histograma se fuese completamente a la derecha, haciendo que muchos de los pixeles del cielo se convirtiesen en blanco puro, perdiendo completamente la textura en esa zona.

    Como queda el histograma después de mover el control de blancos completamente a la izquierda
    Imagen después de mover el control de blancos completamente a la izquierda

    En este caso al mover el control de blancos completamente a la izquierda, a -100, estamos moviendo todo el histograma a la izquierda oscureciendo en general la imagen, y en particular la zona del cielo.

    Imagen después de ajustar el control de blancos

    En este caso he subido el ajuste de blancos para hacer que las nubes más claras sean más blancas posibles, sé que esto aclara un poco mi cielo, más de lo que me gustaría, pero eso ya lo recuperaré con los ajustes de curvas.

    Al igual que el control de “Iluminaciones” o “Exposición” si mantenemos pulsada la tecla “alt” ó “opción”, veremos de color blanco los píxeles de la imagen que hemos quemado y de color negro los que todavía no lo están.

  • Negros - Último control de este grupo de cuatro para el ajuste tonal de nuestra imagen. Por el nombre es fácil averiguar que este control ajustará la zona más oscura de la imagen o la que se encuentra más a la izquierda del histograma. Básicamente nos permitirá ajustar el punto negro de la imagen.

    Zona a la que afecta el histograma de negros...

    Zona del histograma a la que afecta el control de negros, vemos que se centra en la zona más oscura de la imagen.

    Histograma con el control de negros completamente a la derecha
    Imagen con el control de negros completamente a la izquierda

    Al subir el control de negros a +100 la imagen pierde cualquier zona de negro puro, aclarándose completamente por los tonos más oscuros de la imagen, también afectando en consecuencia la zona de sombras.

    Histograma con el control de negros completamente a la izquierda
    resultado de la imagen al poner el contro de negros completamente a la izquierda

    Al mover el control de negros completamente a la izquierda, a -100, una gran cantidad de pixeles de las zonas oscuras se nos convierten en negro puro, al mismo tiempo, nos arrastra el resto de los pixeles a la izquierda, oscureciendo en general la imagen (aunque afecta principalmente a los pixeles oscuros y en menor medida a las zonas de sombra de la imagen).

    Imagen final con el control de negros ajustado

    Al final el control de negros lo he dejado en -46, en este punto unos pocos pixeles son negro puero, anclando la imagen por ese lado.

    Al igual que en control de sombras, si mantenemos pulsada la tecla “alt” ó “opción” mientras ajustamos este control veremos los pixeles que no son negro puro de color blanco y los que se conviertan en negro puro de color negro.

Probablemente por la forma que está descrito cada uno de los controles da la impresión de que para el ajuste de esta imagen fui por cada uno de ellos ajustando hasta el valor que creyese correcto o más me gustase y a partir de ahí ya no tocase nada más. Pero nunca hay que olvidar que esto es un proceso iterativo. Mover uno de los controles puede afectar a un ajuste anterior, por lo que, personalmente, suelo ir ajustándolos todos, pero después poco a poco refino el ajuste hasta conseguir algo que me guste.

Queda la última zona de los controles “Básicos” de revelado de Lightroom, los controles de presencia que incorporan tanto “Claridad”, “Intensidad”, como “Saturación”:

  • Claridad - funciona de la misma forma que funcionaba en el proceso anterior pero con sobredosis de esteroides. Claridad nos ayuda a mejorar el microcontraste de la imagen. En esta ocasión Adobe lo ha potenciado, doblando su efecto, si antes en una imagen aplicábamos un parámetro de 30, ahora conseguiremos el mismo efecto con 15. Es importante tenter cuidado, dado que si exageramos mucho podremos llegar a tener un aspecto HDR que puede ser lo que no estemos buscando.

    Recorte con el control de claridad a 9

    Recorte al 100% con claridad a 0

    Recorte de la imagen con el ajuste de claridad a 23

    Recorte al 100% con claridad a 23 (mi ajuste final para la imagen).

    Recorte con el ajuste de claridad a 100

    Recorte al 100% con claridad a 100. Como podéis ver aquí las montañas están sobreexageradas, tengo que decir que no me disgusta del todo el aspecto, pero prefiero el toque más sutil que le da con el control de clardiad al 23.

    Esta nueva versión de Claridad tiene una tendencia menor a crear halos que con respecto a la versión anterior.

    Imagen después del ajuste de claridad

    Imagen con mi selección de claridad a 23, destaco las montañas y de paso hago el cielo un poco más interesante.

  • Intensidad - Este control no ha cambiado la forma de actuar con la versión anterior del programa. Básicamente nos vuelve a incrementar la saturación de los colores menos saturados de la imagen, con una tendencia a proteger los tonos de piel para no exagerarlos por error.

    Imagen después de ajustar intensidad

    Aquí está el resultado después de ajustar la intensidad a 43, abuso un poco de este control, pero realmente me gusta mucho que los colores destaquen.

  • Saturación - Este control incrementa la saturación de la imagen en global, prácticamente no lo uso nunca, resultando bastante menos efectivo que la combinación de “Intensidad” y los controles específicos de saturación por color del panel “HSL”.

Hasta aquí los cambios introducidos en los controles del panel básico de la nueva versión de Lightroom y que serán iguales a la versión de Adobe Camara RAW que venga con Photoshop CS6. Espero que os valiese de ayuda para ver como cambia cada control y saber como ajustar vuestras imágenes de forma óptima.

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El mundo de fabricación de lentes ha sido siempre un compromiso entre calidad y precio, como muchos otros productos. Si quieres una lente técnicamente perfecta vas a tener que sacrificar en el precio, llegando por ejemplo a los miles de euros que puede costar una lente de la serie M de Leica. Y uno de los parámetros que los fabricantes de lente cada vez se preocupan menos en perfeccionar es la aberración cromática de las mismas. Este es un parámetro que actualmente es muy fácil de corregir por software (incluso hay cámaras que lo corrigen en el propio fichero cuando detectan una lenta que está en su base de datos), y si el hecho de no corregir eso hace que el producto sea más atractivo, en cuanto a precio hablando, en el mercado, ¿para qué molestarse?

Atlántico

Atlántico. [Cámara: Canon 5D Mark II. Lente: Canon 17-40L. Filtro: Polarizador Heliopan. Exposición: ISO100, f13 y 0,5 seg. Toma sacada con trípode, disparador remoto, y espejo levantado.]. © David García Pérez 2011.

El proceso de corrección de aberraciones cromáticas se ha vuelto mucho más fácil con el Adobe Lightroom 4. No es que hayan revolucionado nada nuevo, como alguien ya ha comentado por aquí, esto es una característica que lleva presente en programas de la competencia desde hace tiempo. Pero hagamos un poco de memoria, en la anterior versión de Lightroom, para corregir aberraciones cromáticas teníamos este panel

Corrección cromática en Adobe Lightroom 3

Panel de corrección cromática en Adobe Lightroom 3.

Ahora, la cosa ha cambiado drásticamente, solamente tenemos un botón

Panel de Corrección cromática en Adobe Lightroom 4

Panel de corrección cromática en Adobe Lightroom 4.

Al pulsarlo Lightroom automáticamente analiza la imagen, y corrige cualquier aberración cromática que se encuentre, tal y como podéis ver en este ejemplo.

Imagen sin corrección cromática

Recorte al 200% dónde los problemas de corrección cromática aun no han sido corregidos.

Imagen con la corrección cromática corregida

Recorte al 200% dónde los problemas de corrección cromática corregidos con Lightroom 4 simplemente pulsando un botón.

Aún no he tenido tiempo de analizarlo en detalle la eficacia del mismo, ni uso otros programas de la competencia para saber cuan de buenos son los algoritmos de Adobe (las críticas que he leído por internet lo siguen dejando detrás de Capture One), pero desde luego, con las pocas imágenes que he probado, funciona bastante bien.

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Cuidado de las tarjetas de memoria

por davidgp en marzo 30, 2012


Es curioso que una de las cosas que personalmente no le he dado mucha preocupación desde que empecé en el mundo de la fotografía es una de las preguntas que más me hace la gente. Básicamente se trata de saber cual es mi flujo de trabajo con respecto a las tarjetas de memoria, es decir, una vez las sacas de la cámara, las llevas al ordenador, descargas las imágenes, ¿Cómo las preparas después para volver a meterlas en la cámara? También es curioso que sea uno de los aspectos dónde más historias rocambolescas he escuchado.

Tarjetas de memoria/memory cards

Como ya había comentado anteriormente, una vez saco la tarjeta de memoria de la cámara para descargar las imágenes, en Lightroom, utilizo la opción de copiar las imágenes. Dejo que el proceso transcurra su curso, y antes de terminar con la tarjeta me aseguro varias veces que todo ha sido copiado correctamente (en este punto no se puede llegar a ser demasiado paranóico).

Como véis copio las imágenes, y no las muevo como también es posible con Lightroom, el motivo principal será que dejaré a la cámara la función de preparar la tarjeta para otra sesión de fotos. Una vez está la tarjeta lista, antes de meterla en la mochila de la cámara, la meto en la propia cámara y a través del menú de la misma la formateo. Y por mucho que escuchéis por ahí, este proceso no acorta la vida de la tarjeta de memoria, ni es más o menos destructivo que borrar las fotos desde el ordenador.

Para mí la ventaja de este flujo de trabajo es asegurarnos que todo está como a la cámara le gusta que esté, sin ficheros ocultos de papeleras y demás que suelen meter los sistemas operativos como OS X ó Windows.

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Adobe Lightroom 4 – Proceso 2012

por davidgp en marzo 12, 2012


Una de las cosas que más llama la atención a la gente que pasa de Lightroom 3 a 4 es lo que Adobe denomina como Proceso 2012. Esto es una nomenclatura muy particular de Adobe introducida con Lightroom 3. Pero para explicarlo bien hay que remontarse al año 2003, cuando Adobe lanzó la primera versión de Adobe Camara Raw.

Illas Sisargas

Illas Sisargas. [Cámara: Canon 40D. Lente: Canon 17-40Lf4. Filtros: Polarizador Heliopan y Lee Bigstopper. Exposición: ISO100, f11 y 156 seg. Toma sacada con trípode, disparador remoto, y espejo levantado.]. © David García Pérez 2010.

En el año 2003 Adobe lanzó con su archiconocido Photoshop, la primera versión de su revelador de ficheros RAW, Adobe Camara RAW. Diseñado para abrir ficheros RAW de cámaras digitales y procesarlas de forma no destructiva antes de continuar su procesado con Photoshop. El motor interno que procesaba dichos ficheros RAW fue usado por siguientes versiones de Camara RAW, y en las dos primeras versiones de Lightroom, hasta el año 2010, cuando salió Lightroom 3.

Para Lightroom 3, Adobe quería mejorar de forma notable los algoritmos de demosaico de su motor RAW. Su producto del 2003 mostraba su edad y la competencia hacía mella en este respecto, simplemente por abrir un mismo fichero en un programa RAW u en otro la calidad cambiaba a años luz. Adobe tomó la decisión de empezar desde cero, rehacer sus algoritmos y sacar lo que se llamaba “Proceso 2010,” y empezando a denominar al anterior como “Proceso 2003″. Este cambio pasó muy desapercibido a mucha gente que comenzó con Lightroom 3 viniendo de la 2 por qué los controles no cambiaban mucho de una versión a otra (la única pista era un icono de exclamación que te advertía que no estabas usando el “Proceso 2010″ en una foto específica).

Y llegamos al año 2012, Adobe lanza Lightroom 4, y le vuelve a dar una vuelta de tuerca a los algoritmos de procesado en RAW. Si del “Proceso 2003″ al “Proceso 2010″ lo que cambiaba eran los algoritmos de demosaicing y los de procesado de ruido, del “Proceso 2010″ al “Proceso 2012″ cambian de forma radical los algoritmos que procesan el tono y color de la imagen. Tanto, que muchos usuarios tendrán dolores de cabeza para entender como funcionan los nueves controles si no son capaces de desligarlos con el comportamiento que presentaban los anteriores.

Para todas las fotos que importéis con Lightroom 4 automáticamente usarán el “Proceso 2012″. Si habéis importando vuestro catálogo desde una versión anterior de Lightroom a la 4, las fotos que ya tengáis procesadas mantendrán el proceso original en las que fueron procesadas, ya sea “Proceso 2003″ o “Proceso 2010″. Esto es así principalmente por que si las convertimos a “Proceso 2012″ desde “Proceso 2003″ ó “Proceso 2010″ el resultado final puede ser distinto al original, y desde luego no queremos tener que volver a reprocesar nuestras fotos si ya tienen un buen aspecto visual, simplemente por qué Adobe haya decidido actualizar sus algoritmos, sobre todo sí nuestro catálogo es muy extenso.

Proceso 2012 - Sutiles diferencias

No parece que exista gran diferencia entre la imagen con “Proceso 2010″ y la imagen con “Proceso 2012″, pero si os fijáis en las zonas blancas del agua, veréis que cuando Lightroom convirtió la imagen de un proceso a otro, los blancos se volvieron mucho más contrastados en la imagen de la derecha.

Si habéis importado vuestro antiguo catálogo desde Lightroom 3 a la 4, es fácil ver que fotos están en “Proceso 2012″ y cuales no. Cuando entramos en el módulo de revelar, si nuestra foto no está en “Proceso 2012″ tendrá un icono de exclamación marcándolo en la parte inferior.

Exclamación indicando que la foto no está en Proceso 2012

La discreta exclamación en la esquina inferior derecha de la imagen del módulo de revelado nos indica que la foto no está en “Proceso 2012″.

Si pinchamos en dicho icono Lightroom nos comenta que disponemos una nueva tecnología de procesado de imagen y que si queremos emplearla. Nos ofrece también la posibilidad de actualizar todas nuestras imágenes en la tira de dispositivas. Por lo explicado anteriormente, yo desaconsejo dicha opción.

Proceso 2012 en Lightroom 4 - Mensaje de aviso

Mensaje de aviso cuando convertimos una imagen a “Proceso 2012″ pinchando el icono de exclamación.

También podemos cambiar el proceso que se aplica a la foto a través del menú lateral de la derecha, tal y como se muestra en la siguiente imagen.

Proceso 2012 - Convirtiendo una imagen a través del menú de la derecha

También podemos convertir una imagen al “Proceso 2012″ a través de las barras de herramientas de la derecha en el módulo de revelar.

Y el cambio más inmediato que vamos a ver una vez cambiemos el proceso es como ha cambiado el menú básico de procesado RAW, ahí tendremos una forma completamente diferente de procesar las imágenes. Es muy importante no tratar gran parte de dichos controles como los tratábamos en la versión 3 del programa, aunque eso ya es material para otro artículo.

Diferencia de controles de revelado del "Proceso 2012" con respecto "Proceso 2010"

Diferencia de controles de revelado RAW del “Proceso 2010″ con respecto al “Proceso 2012″. Es muy importante no asumir que por que tengan el mismo nombre hacen la misma función que en la versión anterior.

Hasta aquí mí pequeña introducción al “Proceso 2012″ de Lightroom 4, recordar que lo más importante, es que si nuestras imágenes tienen un aspecto fantástico con cualquiera de los otros procesos anteriores, no hace falta actualizarlas, por que probablemente sea perder más tiempo volviéndolas ajustar para volver a obtener exactamente el mismo resultado. Menos mal que cuando empecé a escribir esto, en mi mente iba a ser un artículo corto.

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Etiquetando fotografías con Adobe Lightroom

por davidgp en marzo 5, 2012


Ya hacía bastante tiempo que no publicaba ningún vídeo por aquí, tanto, que estas escenas que grabé el año pasado ya se iban a quedar obsoletas en unos días, cuando Adobe saque su nueva versión de Lightroom, la 4 (se espera que salga a finales de este mes, aunque esto ya es entrar en el mundo de la rumorología, que nunca ha sido muy preciso).

Aquí tenéis este pequeño vídeo tutorial sobre como etiquetar fotografías en Adobe Lightroom, punto crítico según nuestra biblioteca de fotos va creciendo. Bueno, crítico si algún día en el futuro esperáis encontrar esas fotos de hace varios años atrás.

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Creando un paspartú para enmarcar nuestras fotos

por davidgp en febrero 24, 2012


Cuando me compré mi impresora lo tenía muy claro, no quería que mis fotografías terminasen simplemente en una pantalla de ordenador. Verlas impresas les da un toque material que invita a tranquilamente explorarlas con los ojos, mientras que en la pantalla no son más que una representación etérea que puede desaparecer con el toque de un ratón. Pero la foto por si impresa no es la terminación de su presentación, a lo mejor queremos montar un portfolio con ellas, encuadernalas, y la solución más típica enmarcarlas.

Poco a poco esperando como la foto sale de la impresora

Poco a poco esperando como la foto sale de la impresora.

Hay muchas formas de enmarcar una foto, pero la más tradicional o típica es rodearlas por un paspartú para después enmarcarlas detrás de un cristal o plástico transparente. El paspartú es básicamente una cartulina, habitualmente se suele usar un tono blanco, pero los hay disponibles en una gran multitud de colores, y que se corta formando una ventana a través de la cual se verá nuestra imagen. Y aquí ya no nos vale cualquier cartulina/cartón, esta tiene que ser libre de ácido o ph neutro debido a que va estar en contacto con nuestra foto impresa, de esta forma nos evitamos que con el paso del tiempo el paspartú amarillee como si fuese un papel viejo, y de paso, que esos ácidos que provocan el amarilleo pasen a nuestra foto y también la estropeen.

Volviendo de un curso de fotografía en Pirineo Navarro, en Larra-Belagua, impartido por Eduardo Blanco, regresé con una foto que me gustaba tanto que decidí que debía ser enmarcada. Teniendo en cuenta el tamaña máximo de mi impresora y soluciones comerciales de marcos, decidí que el tamaño del paspartú sería de 70x50cm y el de mi foto de 55×36,1cm, de esta forma me quedaba un margen de 15cm de paspartú, que a mí me gusta bastante dado que le deja respirar a la foto con respecto al marco, pero después de todo, esto ya es cuestión de gustos personales.

Ya tenemos nuestra primera medida, cortamos dos porciones de paspartú a 70x50cm (algunas tiendas se ofrecen ya a cortártelo cuando lo compras, dado que suele venir en láminas que pueden llegar al metro y pico). Una nos será la base donde montaremos nuestra foto y la otra será recortada para hacer la ventana. Y hablando de ventana, ahora llega el momento de calcular el tamaño de misma. En este caso lo que voy hacer una ventana con la foto centrada en el medio, alguna gente le gusta dejar un par de centímetros más por la parte inferior, principalmente para darle más espacio a la firma del autor de la fotografía. Bien, a lo que iba, la lámina de paspartú tiene unas dimensiones de 70x50cm, y la foto tiene unas dimensiones (la parte impresa de papel, no la hoja de papel en sí) de 55×36,1cm. Esto nos indica que deberemos dejar 15 cm por el lado más largo (70cm-55cm) y 13,9 por el lado más estrecho (55-36,1), obviamente, como tenemos dos bordes, en el lado largo de la lámina tendremos que dejar 7,5 cm por cada lado (15cm/2) y por el lado corto unos 6,95cm (13,9cm/2).

Para las ventanas del paspartú se suele hacer un corte biselado, es decir, con una inclinación de unos 45 grados. Hay distintas opciones en el mercado, muchas de ellas pueden llegar a ser ridículamente caras. Yo en concreto me he decantado por la Logan 301-1: Compact Classic, que la encontré de oferta en una tienda de Barcelona (mirar más abajo). Tiene la ventaja de que las reglas vienen fijas y la cuchilla se mueve por railes, así que para torpes como yo, es casi imposible que el corte salga torcido.

Reglas de la Logan 301-1

La Logan 301-1: Compact Classic permite fácilmente marcar la distancia de corte del paspartú.

Con mi cortadora de paspartú lo primero que hay que hacer es marcar las líneas de corte con lapiz, esto se hace por la cara que no va a ser visible (mirar con cuidado que algunos cartones de paspartú tienen por un lado impreso información del producto, obviamente ese es el lado no visible).

Marcando con lápiz los bordes de la ventana del paspartú

Marcando las cuatro lados de la ventana del paspartú con lápiz.

Una vez marcados, ya podemos empezar a cortar, con cuidado ponemos la lámina, colocamos la cuchilla en el rail, y nos fijamos que el punto de corte empiece en la línea marcada anteriormente (tiene marcas visuales para hacer esto de forma fácil), y a cortar las cuatro esquinas. Una vez terminado la lámina debería salir con facilidad. Cuidado que si nos hemos quedados cortos en algún corte, podemos estropear el lado visible de la lámina.

Cortando la ventana del paspartú con la cuchilla

Cortando la ventana del paspartú con la cuchilla.

Ahora toca pegar la foto a la lámina de atrás, esta hará de soporte de la misma una vez la insertemos en el marco. Yo para centrarla básicamente lo que hago es marcar en la lámina los bordes del papel con lápiz, tal como hice con la ventana, y después centro la foto con toda la calma del mundo. El cálculo es similar al anterior, la lámina de atrás mide 70x50cm, el papel usado es un Ilford Gold Fiber Silk de tamaño A2: 59,4x42cm, con lo cual tenemos que marcar una línea a 5,3 cm por el lado largo, y otra de 4 cm por el lado estrechoActualización: Este proceso lo he actualizado de la siguiente forma.

Foto perfectamente centrada en la lámina posterior

Foto perfectamente centrada en la lámina posterior.

Y hablando de manipular la foto, ¿habéis usado unos guante de algodón para ello? ¿no? El papel donde se imprimen las fotos tiene la manía de que una vez se mancha de grasa que puede estar presente en nuestras manos, esa mancha se queda ahí para el resto de la vida, por eso se recomienda usar guantes de algodón cuando manipulamos las imágenes.

Guantes de algodón y cinta adhesiva de doble cara de ph neutro

Guantes de algodón y cinta adhesiva de doble cara de ph neutro.

Ahora que tenemos la foto centrada toca pegarla a la parte posterior de la imagen, para ello se emplea cinta adhesiva de doble cara, pero no vale una cinta cualquiera, de nuevo, tiene que ser una cinta con adhesivos especiales que con el paso del tiempo no nos amarilleen la foto. No son fáciles de encontrar, es más, los que veis en la imagen anterior los compré por internet a Inglaterra (más información más adelante, aún sigo buscando unos que sean un poco más anchos). Pero ahora llega el principal problema, hemos centrado la foto, y vamos a moverla para pegarla (mira el párrafo siguiente para ver por que se corre el riesgo de mover la foto), yo lo que hago es poner un trozo de papel fotográfico sobre la misma, y sobre ese papel coloco algo de peso como los libros que se ven en la siguiente foto (de esa forma evito que sustancias extrañas en la cubierta del libro toquen la foto, paranoico que es uno).

Libros aguantando la foto quietecita en su sitio

Libros aguantando la foto quietecita en su sitio.

Entonces, ¿por qué se corre el riesgo de mover la foto? Básicamente por que lo que vamos a pegar es la parte posterior de la misma a la lámina, con lo cual hay que ir levantando poco a poco el borde corriendo el riesgo de descentrarla. La razón de pegarla por la parte de atrás es para que nada toque la parte delantera del papel. La parte de adelante del papel, por la cual se imprime (sí, el papel fotográfico para impresoras de chorro de tinta solamente se puede imprimir por un lado), tiene una película especial que es la encargada de chupar la tinta, no queremos que el adhesivo toque esa cara, por muy bueno que sea, para que no se filtre hasta donde tenemos nuestra foto impresa. El objetivo final siempre es asegurarnos de que los factores que puedan estropear nuestras imágenes con el paso de los años sea lo mínimo posible. Poco a poco añado 4 pequeñas tiras para que aguante la imagen por la parte superior.

Pegando el borde superior de la imagen a la lámina posterior

Pegando el borde superior de la imagen a la lámina posterior.

En este caso debido al tamaño de la lámina pongo cuatro tiras. Nunca pegar todo el borde, o los bordes laterales o inferiores de la lámina. Esto es debido a que con la temperatura el papel se puede contraer o estirar un poquito, lo cual si está fijo por todos los lados sin poder respirar, hará que se formen ondulaciones visibles una vez enmarcada la foto. Alguna gente he visto en sus vídeo tutoriales que usan en la parte inferior unas esquinas adhesivas especiales, estas esquinas se pegan al soporte trasero de paspartú, pero no a la foto, la foto se puede apoyar en ellas, pero nunca estará pegada, dejando que esta se contraiga y al mismo tiempo se apoye en la esquina y no fuerce tanto los adhesivos de la parte superior (no las pongo en este tutorial por qué todavía no he encontrado dónde comprarlas). Esas tiras superiores se refuerzan con otro trozo de adhesivo formando una T como se puede ver en la imagen siguiente. De nuevo, fijaos que en ningún momento la cinta adhesiva toca la parte frontal de la imagen.

Adhesivo colocado en forma de T para darle más refuerzo al mismo

Adhesivo colocado en forma de T para darle más refuerzo al mismo.

Ya está casi todo listo para para poner la ventana de paspartú que creamos antes, pero primera falta un importante detalle ¡Tenemos que firmar la foto! Para firmar la foto yo uso unos rotuladores de las casa Sakura, en concreto el modelo Pigma Micron. Estos rotuladores tienen una tinta basada en pigmentos como la que se usa en las impresoras fotográficas, combinadas con el papel que estoy usando, la firma debería tranquilamente durar unos 100 años (siempre y cuando la foto se conserve en condiciones adecuadas).

Firmando la foto

Firmando la foto.

Firma y rotulador empleado

Firma y rotulador empleado.

Bonita firma, pero será tapada por el paspartú. La idea de esta firma es dejar constancia de la autoría de la foto en caso de que alguien la desmonte del paspartú en el futuro para reemarcarla. Más adelante firmaré el paspartú.

Bien, ya casi he terminado, estamos a punto de colocar la lámina superior, la que contiene la ventana. Pero antes de ello recubrimos los bordes de la cubierta inferior con cinta adhesiva de ph neutro.

Quitando el protector del adhesivo de doble cara

Quitando el protector del adhesivo de doble cara.

El adhesivo este pega bien, pero te da cierto margen para ir colocando la cubierta superior bien centrada sobre la inferior. Ya tenemos tenemos la imagen lista con nuestro flamante paspartú creado para la misma, solamente nos falta un pequeño detalle, firmarla. Yo para esto lo que uso es lápiz, otra gente prefiere usar un rotulador como el que empleé para firmar la foto. ¿Por qué lápiz? De entrada sobre el paspartú durará muchos años, por otro lado, no llama tanto la atención como un rotulador negro, lo importante para mí es la foto, si alguien quiere saber la autoría se acerca a ella y ve mi firma, pero no quiero que la firma llame más atención que la propia foto en sí. Con lápiz queda discreto y elegante.

Firmando con lápiz sobre el paspartú

Firmando con lápiz sobre el paspartú.

¡Mirar que bonita firma! ¡Debe ser un tremendo fotógrafo el David García Pérez este!

¡Mirar que bonita firma! ¡Debe ser un tremendo fotógrafo el David García Pérez este!

Casi he terminado, ya tengo la foto lista para ser entregada a su nueva dueña, para el transporte de la misma yo lo que suelo hacer es comprar un papel muy finito de nuevo con ph neutro o libre de ácidos. Con este papel envuelvo la foto, y sobre ese papel ya pongo un plástico de burbujas para protegerla, si la fuese a enviar por correo, probablemente reforzaría el paquete añadiendo una lámina de cartón pluma que le dará más rigidez y tampoco incrementaría mucho el peso del mismo.

Resultado final

Resultado final.

No hay mucha tradición por estos lares de enmarcar fotos, comprarlas, o venderlas, como si cuadros fuesen. Esto hace que sea un poco difícil encontrar ciertos materiales a título particular, como es mi caso (a lo mejor soy yo que no sé buscar bien estas cosas). Aquí pongo una lista de sitios dónde los podéis encontrar, comentar que yo no tengo ninguna relación comercial o obtengo beneficio por ello, es más, estos sitios están muy centrados en Barcelona, que es donde yo vivo ahora y posiblemente no sea de mucha ayuda para todo el mundo:

  • Cortadora de paspartú – El modelo que tengo yo lo compré en una tienda que se llama Barna Paper, a parte del mío, que me costó unos 120€ (y estaba de oferta), tienen reglas más baratas con rail especial para la cortadora de la misma casa, si tenéis buen pulso pueden ser la solución ideal para vosotros. También los hay más caros y más grandes por si os interesa.
  • Papel/cartón paspartú – Lo que piensa uno que tienen en cualquier tienda de arte, pues lo siento, tenéis que ver que cara de que les estaba hablando en chino me han soltado algunos que les he preguntado. Lo he encontrado en color blanco en Bellas Artes Ferran, y en una gran gama de colores de nuevo en Barna Paper (ideal si andáis buscando paspartú de color negro para presentar fotos a concursos).
  • Adhesivo doble cara libre de ácido – Si pensáis que preguntar por paspartú en tiendas de arte te ponen cara rara, por cinta adhesiva libre de ácido aún más. Barna Art la tiene, aunque el modelo que me dieron es para ser montada en una especie de pistola que facilita el pegado, sobretodo cuando unimos las dos láminas de paspartú. Al final también la compré por internet aquí (intenté ir a esta tienda de Viladecans: Arquidib, que parecen que tienen todo lo que necesito al lado de casa, el único problema es que su horario comercial no es compatible con él de mi trabajo).
  • Guantes de algodón – En cualquier farmacia.
  • Rotuladores para firmar la foto – Tampoco son fáciles de conseguir por aquí, yo sospecho que los Staedtler Pigment Liner de toda la vida son completamente válidos, pero claro, no he visto ningún manual por internet que los recomendase (ya sabéis, si nadie lo comenta en internet no debe ser algo bueno), así que después de intentarlo en diversas tiendas on-line por Europa adelante, terminé comprándolos por Ebay.

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Clasificación de imágenes en Lightroom

por davidgp en enero 24, 2012


Una vez descargamos las fotos de la cámara hay que decidir cuales quedarse y cuales no, cuales molestarse en procesar, cuales considerar para futuras revisiones, y cuales dejar marcadas como fotografías de nuestro “portfolio” personal. En este pequeño artículo voy a comentar la forma en que yo lo hago, esto no quiere decir que sea la ideal, o que vuestro sistema es peor que el mío, esto es lo que funciona ahora mismo para mí, es más, no descarto que en el futuro este sistema sea tuneado o cambiado por uno completamente nuevo.

Marea forte nas Furnas

Marea forte nas Furnas [Cámara: Canon 5D Mark II. Lente: Canon 17-40Lf4. Filtro: Polarizador Heliopan. Exposición: ISO100, f11 y 1 seg. Toma sacada con trípode, disparador remoto, y espejo levantado.]. © David García Pérez 2011.

Mi herramienta favorita a la hora de trabajar con mis fotos en el ordenador es Adobe Lightroom. Lightroom permite categorizar nuestras fotos de diversas formas, entre ellas a través de una categoría de estrellas que va de 1 a 5 y a través de un sistema de colores: rojo, amarillo, verde, azul, y púrpura. Con ellos me he creado mi sistema personal de categorizar las imágenes nada más ser importadas y etiquetadas en el ordenador (puede que pasen días desde la importación e etiquetado antes de la selección, incluso meses, pero desde luego antes de nada las etiqueto).

Lo primero que hago es deshacerme de la porquería, fotos mal enfocadas, encuadres horribles, fotos que fallan por cualquier motivo técnicamente, etc. Esas automáticamente las borro y me olvido de ellas. Ahora llega el momento de escoger las que considero interesantes como para procesarlas un poco para ver que potencial tienen. Para ello las voy marcando con una estrella, habitualmente usando el teclado: con la tecla “1″ la marco con una estrella, con las teclas de cursor me voy moviendo rápidamente por cada una de las fotos. Si creo que necesito hacer un mejor filtrado, vuelvo a iniciar este proceso de nuevo, solamente viendo las imágenes que tienen una estrella, y a las que más me gustan las marco con 2 estrellas (tecla “2″). Habitualmente suelo quedar con un grupo reducido de imágenes.

Fotos de una sesión que terminaron con 1 o 2 estrellas<

Fotos de una sesión que hice en la playa de las Furnas, estas son las imágenes que tienen 1 o 2 estrellas. Es difícil escoger las fotos en las que crees que mejor queda representada la fuerza del mar.

Ahora ya tengo una selección de fotos para procesar, una a una las voy revelando con Lightroom, una vez terminado empieza mi segunda fase de clasificación. En esta ocasión, con las fotos procesadas mostrando todo su potencial toca marcar las que van al menos tener el privilegio de ver la luz del día, ya sea como mínimo siendo publicadas en esta web o en Flickr. Para ello vuelvo a seguir un proceso similar al anterior, les asigno 3 estrellas aquellas que considero para publicar, si siento que necesito refinar más estos resultados, vuelvo a iniciar el proceso entre las que tienen 3 estrellas (pulsando la tecla 3 como atajo de teclado) y les asigno un 4 a las que considero mejores (pulsando la tecla 4).

Imágenes que tienen al menos 3 estrellas

Imágenes una vez procesadas y que al menos tienen 3 estrellas.

Por último, llega las que ya considero como mis mejores fotografías, a esas las suelo marcar con 5 estrellas (pulsando la tecla 5), suelo hacer alguna impresión pequeña de ellas para ver como quedan en papel, etc. Sí me siguen convenciendo después de pasado un tiempo, las marco de color rojo (pulsando la tecla 6, por eso escojo rojo, más que nada por que su atajo de teclado viene justo después del de 5).

Pequeña muestra de mis mejores imágenes del 2010

Aquí tenéis una pequeña captura de Lightroom mostrando parte de lo que creo que fueron mis mejores imágenes del 2010.

Obviamente nada es eterno, y con el paso del tiempo puedo bucear por mis imágenes, quitarle puntuación a una que ya no me convence, darle más a otra. Por el momento este sistema ha conseguido traer algo de orden a mi colección de fotos (esto y un buen etiquetado de las mismas), probablemente no sea el óptimo ni el mejor, pero desde luego es el que a mí particularmente me funciona.

P.D. – Sí, si alguno le resulta familiar este método de clasificar imágenes, está basado en el usa el fotógrafo Michael Riechmann. Simplemente me pareció apropiado.

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